2-. PROBLEMAS Y EFECTOS PRODUCIDOS POR LA LLUVIA ÁCIDA: LLuviaAcidaAgentes_clip_image002_0000.jpgcontaestatua.jpg

La lluvia ácida tiene una gran cantidad de efectos nocivos en los ecosistemas, en los suelos, sobre los materiales… Al aumentar la acidez de las aguas de ríos y lagos, produce trastornos importantes en la vida acuática. Algunas especies de plantas y animales logran adaptarse a las nuevas condiciones para sobrevivir en la acidez del agua, pero otras no. El daño que produce a las personas no es directo, es más inmediato el efecto de los contaminantes que producen esta lluvia y que llegan al organismo cuando éste los respira, afectando nuestra salud.

En general la lluvia ácida produce efectos sobre:


- Toxicidad, genera problemas sobre la salud humana de forma indirecta y a veces directa.

- La acidificación de las aguas de lagos, ríos y mares dificulta el desarrollo de vida acuática en estas aguas, lo que aumenta en gran medida la mortalidad de peces.

- Afecta directamente a la vegetación, por lo que produce daños importantes en las zonas forestales, y acaba con los microorganismos fijadores de N.

- Por su carácter corrosivo, corroe las construcciones y las infraestructuras. Puede disolver, por ejemplo, el carbonato de calcio, CaCO3, y afectar de esta forma a los monumentos y edificaciones construidas con mármol o caliza.

- Un efecto indirecto muy importante es que los protones, H+, procedentes de la lluvia ácida arrastran ciertos iones del suelo. Por ejemplo, cationes de hierro, calcio, aluminio, plomo o zinc. Como consecuencia, se produce un empobrecimiento en ciertos nutrientes esenciales y el denominado estrés en las plantas, que las hace más vulnerables a las plagas. Los nitratos y sulfatos, sumados a los cationes lixiviados de los suelos, contribuyen a la eutrofización de ríos y lagos, embalses y regiones costeras, lo que deteriora sus condiciones ambientales naturales y afecta negativamente a su aprovechamiento.



Ahora explicaremos de forma más detallada los efectos más importantes:


Efecto de la acidificación sobre los bosques:


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Los árboles dañados exhiben una serie de síntomas pero es muy dificultoso establecer una conexión entre cada tipo de daño y las causas correspondientes. El aire contaminado afecta directamente e indirectamente los árboles:

- Los efectos directos consisten en daños sobre las hojas debido a que la capa de grasa protectora es corroída por el depósito seco de dióxido de azufre, la lluvia ácida o el ozono. Además de las membranas constituyentes de la estructura interna del árbol son atacadas provocando la pérdida de nutrientes.

- Los efectos indirectos están relacionados con la acidificación del suelo lo que produce una reducción de nutrientes y una liberación de sustancias perjudiciales para el árbol como es el aluminio.


Aunque los científicos no se han puesto de acuerdo con respecto a los efectos inmediatos concretos, todos estiman que la lluvia ácida no mata directamente a plantas y árboles, sino que actúa a través de ciertos mecanismos que los debilitan, haciéndolos más vulnerables a la acción del viento, el frío, la sequía, las enfermedades y los parásitos. La lluvia ácida afecta directamente las hojas de los vegetales, despojándolas de su cubierta cerosa y provocando pequeñas lesiones que alteran la acción fotosintética. Con ello, las plantas pierden hojas y así, la posibilidad de alimentarse adecuadamente. En ocasiones la lluvia ácida hace que penetren al vegetal ciertos elementos como el aluminio (éste bloquea la absorción de nutrientes en las raíces), que afectan directamente su desarrollo.



La sensibilidad de las diferentes especies frente a los contaminantes atmosféricos varía de acuerdo con la superficie de las hojas y la caducidad de las mismas. Como ejemplos:

- El daño sobre los abetos se traduce en un color marrón amarillento de sus hojas, pérdidas de las mismas y deterioro de sus raíces.

- Los pinos sufren también decoloración con estrechamiento de su extremo cónico superior por pérdida de sus hojas.

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Haciendo referencia a las plantas, las especies más afectadas son los líquenes y los musgos que toman directamente el agua a través de sus hojas. Además estas especies son indicadores de la contaminación atmosférica como los líquenes respecto a las emisiones de SO2.


En el caso de los pájaros que viven cerca de aguas acidificadas se ve afectada su reproducción. Los huevos aparecen con paredes muy delgadas debido al aluminio ingerido a través de los insectos de los cuales se alimentan. Los animales herbívoros también se ven afectados ya que al acidificarse los suelos, las plantas que ellos ingieren, acumulan una mayor cantidad de metales pesados.


En definitiva la lluvia ácida en un bosque afecta inicialmente a la vegetación, a partir de la cual se produce una reacción en cadena y se ven afectados todas las formas de vida que constituyen el ecosistema, generando grandes desequilibrios ecológicos.
Algunos efectos a corto plazo de la lluvia ácida pueden ser benéficos, a causa de las aportaciones de nitrógeno como fertilizante. Sin embargo, a largo plazo es muy posible que se produzcan efectos dañinos. Sin duda se afectarán los ciclos y los equilibrios de los nutrientes en el bosque, y el crecimiento de los árboles menguará.



Efecto sobre las aguas subterráneas:

Parte importante de las precipitaciones penetran a través del suelo y cuanto más permeable sea el mismo, más cantidad penetrará.
En áreas donde el suelo está densamente compactado, la casi totalidad del agua caída fluye hacia los lagos y otras corrientes, constituyendo el escolamiento superficial.
Las aguas en los lagos son siempre más ácidas que las aguas subterráneas debido a la función de filtro que desempeña el suelo, removiendo así gran parte del ácido. Si el suelo está constituido por material finamente granulado y el pozo de atracción es lo suficientemente profundo, el agua de lluvia ha sido neutralizada y al ser extraída no presenta problemas de acidificación.

El agua que se ha infiltrado, alcanza niveles donde el suelo está completamente saturado pasando a formar parte de las aguas subterráneas (acuíferos) que son nuestra principal fuente de suministro de agua dulce.

La acidificación de las aguas subterráneas se realiza en tres etapas.

1. Primero disminuye la capacidad de los suelos de neutralizar las precipitaciones. Aumentan los niveles de sulfato, calcio y potasio, en las aguas subterráneas, no existiendo ningún otro efecto que altere la calidad del agua. En esta etapa el agua se torna corrosiva y ataca las cañerías.
2. Después la acción neutralizante del suelo decae aún más y el efecto buffer de las aguas subterráneas comienza a disminuir. Se nota en esta etapa un aumento en el poder corrosivo sobre metales.
3. Por último, la capacidad neutralizante del suelo desaparece y los valores de pH descienden con un aumento en las concentraciones de metales en las aguas de los pozos, tornándose aún más corrosivos.




Efectos en construcciones,
materiales y pinturas:

Las construcciones, las estatuas y los monumentos de piedra sufren erosión por efecto de diversos contaminantes que arrastra el aire, entre ellos la lluvia ácida.
Los materiales de construcción como acero, pintura, plásticos, cemento, acero galvanizado, piedra caliza, piedra arenisca y mármol también están expuestos a sufrir daños.
La frecuencia con la que es necesario aplicar nuevos recubrimientos protectores a las estructuras va en aumento, con los consecuentes costes, los cuales se estiman en miles de millones de dólares anuales.
Los efectos de los diversos contaminantes todavía no se pueden separar unos de otros de manera fiable. Pero se acepta que el principal agente corrosivo de los materiales de construcción es el dióxido de azufre y sus productos secundarios.
Las piedras arenisca y caliza se han utilizado con frecuencia como materiales para monumentos y esculturas. Ambas se corroen con más rapidez en el aire urbano cargado de azufre que en el aire campestre libre de azufre. Cuando los contaminantes azufrados se depositan en una superficie de piedra arenisca o caliza, reaccionan con el carbonato de calcio del material y lo convierten en sulfato de calcio (yeso), fácilmente soluble, que se va con la lluvia.
La desfiguración y disolución de famosas estatuas y monumentos, como la Acrópolis de Atenas y tesoros artísticos de Italia se ha acelerado considerablemente en los últimos 30 años, en muchos casos en obras que han estado en pie por siglos. Esto es una tragedia de la cual no es posible hacer un análisis económico.



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